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lunes, 10 de octubre de 2011

Cuando amanece

Amanece en mi ciudad cuando corro tras mi tristeza,
cuando amanezco sin dormir,
cuando amanece inesperadamente durante la noche,
cuando se oscurece la razón con la melancolía,
cuando las mujeres me seducen sin estar,
cuando el sueño somete mi voluntad y duermo solo.

Liberalia. Cuando llega la noche. Liberalia

lunes, 15 de agosto de 2011

Amok

«Es más que una embriaguez..., es una locura, una especie de rabia humana..., un ataque de monomanía homicida, insensata, que no se puede comparar con ninguna intoxicación alcohólica...Pues bien, el amok,..., sí, el amok es esto: un malayo, un hombre cualquiera, sencillo y de buena pasta, bebe ese brebaje..., está ahí sentado, abúlico, indiferente, abatido..., igual que yo estaba en mi habitación..., y de repente, se pone en pie de un salto, coge su puñal y sale corriendo a la calle..., corre en línea recta, siempre derecho..., sin saber adónde... Todo cuanto se interpone en su camino, hombre o animal, él lo abate con su kris y el delirio de la sangre lo vuelve aún más furioso... Mientras corre le sale espuma de la boca, aúlla como un loco..., pero sigue corriendo y corriendo, no mira a la derecha ni a la izquierda, corre lanzando gritos agudos, con su ensangrentado puñal, siguiendo siempre esa misma y espantosa línea recta... Las gentes de los poblados saben que ninguna fuerza puede detener al loco homicida..., de modo que, cuando lo ven previenen a los demás con gritos de «¡Amok, amok!», y todo el mundo huye..., pero él corre sin oír, corre sin ver, derriba todo lo que encuentra a su paso..., hasta que lo matan de un tiro como a un perro rabioso o cae él mismo, exhausto, echando espuma por la boca...»

Estefan Zweig. Amok. Acantilado. Barcelona, 2003.

domingo, 13 de marzo de 2011

El deseo

«El deseo es un flujo psíquico vigilado por prohibiciones, sometido a impulsos energéticos, tasado por la realidad, invocado por la fantasía, regulado por el placer y modulado por la respuesta de los demás. Censura, fuerza, realidad, imaginación, goce y amistad son, por tanto, los seis dueños del deseo cuyo difícil acuerdo nos exige compromisos que pueden ajustar o enrarecer el equilibrio personal».

Fernando Colina
. Deseo sobre deseo. Cuatro. Ediciones. M Jalón, ed. Valladolid, 2006.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Antropología

«..la Antropología se opone al punto de vista de los que creen ser los únicos representantes del género humano, estar en el pináculo del progreso o haber sido elegidos por Dios o la Historia para moldear el mundo a su imagen y semejanza».

Marvin Harris. Antropología Cultural. Alianza Editorial. Madrid, 2004.

sábado, 1 de mayo de 2010

Contenedores de basura

En una conocida película de hace algunos años, alguien preguntaba al protagonista, de qué vivía, a qué se dedicaba. Él explicó que compraba empresas y después las vendía, obteniendo grandes beneficios. El protagonista era un especulador que vivía sin construir nada. Esto se puede extrapolar a los habitantes de los programas televisivos amarillos y de las revistas del corazón. Si preguntásemos a esos "famosos" a qué se dedican, ¿Qué nos podrían contestar? Unos se dedican a enamorarse, a casarse, a embrazarse o a parir y bautizar a un hijo de cualquier famoso. Tal vez otros nos dirían que viven de estar siempre salidos de algún armario, de poseer atributos físicos prodigiosos o simplemente de haberse arrimado a menos de medio centímetro a alguien con notoriedad pública ¿Pero qué construyen? La mayoría no construyen nada. Pensándolo bien, sí construyen algo: modelos humanos carentes de ética y dignidad. Y nosotros a su vez construimos y acogemos esos modelos humanos, dándoles pábulo. Somos contenedores de basura.

Liberalia. Cuando llega la noche. Liberalia.

Lisboa

«Siempre nos quedará Lisboa, tan parecida al amor o al desamor, pero sentimiento auténtico, de verdad profunda. De ensueño, pasión y alegría nueva».

Víctor Alperi. Siempre nos quedará Lisboa. En La Nueva España.

lunes, 11 de enero de 2010

La muerte prematura

«Yo he visto cosas que vosotros no creeríais, atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos "C" brillar en la oscuridad cerca de la puerta de "Tanhäuser". Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.... es hora de morir».

Roy Batty. Blade Runner.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Los perezosos

«No tienen éstos de muerte esperanza,
y su vida obcecada es tan rastrera,
que envidiosos están de cualquier suerte.
Ya no tiene memoria el mundo de ellos,
compasión y justicia les desdeña;
de ellos no hablemos, sino mira y pasa".»

Dante Alighieri. La Divina Comedia. El Infierno. Canto III, 45-51.