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jueves, 25 de septiembre de 2014

La burla

«Quien viendo el paro masivo y la rápida precarización del trabajo proclama el ideal del pleno empleo se burla de la gente. Quien en los países donde la tasa media de natalidad se ha reducido a un omninoso 1,3 % proclama que las pensiones están aseguradas se burla de la gente. Quien a la vista del dramático retroceso del impuesto de actividades económicas (un retroceso que permite a los consorcios transnacionales aprovecharse de la rivalidad entre los Estados y no pagar impuestos) loa a la globalización se burla de la gente. Quien viendo los conflictos que estallan en las sociedades étnicamente plurales predica los ideales del amor multicultural al prójimo se burla de la gente. Quien en la era de las catástrofes medioambientales y las intoxicaciones alimentarias en marcha o inminentes proclama que la técnica y la industria solucionan los problemas creados por la técnica, se burla de la gente».

Ulrich Beck. Poder y contrapoder en la era global. La nueva economía política mundial. Paidós. Madrid, 2004.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Los bárbaros

«¿Qué esperamos congregados en el foro?
Es a los bárbaros que hoy llegan.

¿Por qué esta inacción en el Senado?
¿Por qué están ahí sentados sin legislar los Senadores?
Porque hoy llegarán los bárbaros.
¿Qué leyes van a hacer los senadores?
Ya legislarán, cuando lleguen, los bárbaros.

¿Por qué nuestro emperador madrugó tanto
y en su trono, a la puerta mayor de la ciudad,
está sentado, solemne y ciñendo su corona?
Porque hoy llegarán los bárbaros.
Y el emperador espera para dar
a su jefe la acogida. Incluso preparó,
para entregárselo, un pergamino. En él
muchos títulos y dignidades hay escritos.

¿Por qué nuestros dos cónsules y pretores salieron
hoy con rojas togas bordadas;
por qué llevan brazaletes con tantas amatistas
y anillos engastados y esmeraldas rutilantes;
por qué empuñan hoy preciosos báculos
en plata y oro magníficamente cincelados?
Porque hoy llegarán los bárbaros;
y espectáculos así deslumbran a los bárbaros.

¿Por qué no acuden, como siempre, los ilustres oradores
a echar sus discursos y decir sus cosas?
Porque hoy llegarán los bárbaros y
les fastidian la elocuencia y los discursos.

¿Por qué empieza de pronto este desconcierto
y confusión? (¡Qué graves se han vuelto los rostros!)
¿Por qué calles y plazas aprisa se vacían
y todos vuelven a casa compungidos?
Porque se hizo de noche y los bárbaros no llegaron.
Algunos han venido de las fronteras
y contado que los bárbaros no existen.

¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?
Esta gente, al fin y al cabo, era una solución».

Constantino Kavafis. Esperando a los bárbaros.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Demasiada incertidumbre

Demasiada distancia, demasiado aburrimiento, demasiado asco, demasiada violencia, demasiado desamor, demasiada oscuridad, demasiado tiempo vivido. Ya no más.

Liberalia.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Los demasiados libros

«La medida de la lectura no debe de ser el número de libros leídos, sino el estado en que nos dejan ¿Qué demonios importa si uno es culto, está al día o ha leído todos los libros? Lo que importa es cómo se anda, cómo se ve, cómo se actúa después de leer. Si la calle y las nubes y la existencia de los otros tienen algo que decirnos. Si leer nos hace, físicamente, más reales».

Gabriel Zaid. Los demasiados libros. Penguin Random House Grupo Editorial. México, 2012.

martes, 2 de septiembre de 2014

La corrupción política

«Existe en la sociedad un amplia capa de políticos profesionales (lo que hoy se llama "clase política") que vive en y de la política con mala fe, sin convicciones éticas, haciendo de las actuaciones y decisiones públicas un asunto de interés privado. Ahí anida la corrupción. Y eso conduce a la identificación vulgar de la política con la mentira, el engaño y la doblez,...».

Francisco Fernández Buey. Una reflexión sobre el dicho Gramsciano "Decir la verdad es Revolucionario". Filosofar desde abajo. Los libros de la Catarata. Madrid, 2014.

martes, 12 de agosto de 2014

La desmemoria

«Sólo cuando hay memoria, los mentirosos tienen menos oportunidades (lo sabe la teoría de juegos: cuando las ocasiones se repiten, los tunantes son castigados). Tener memoria es ser fiel a los acontecimientos. Es, por tanto, ser fiel a la verdad. Pero si la memoria se hurta, el engaño es permanente y los timadores son reyes. La memoria hoy está oculta bajo la montaña de miles de relatos de desmemoria, en marcos en la que la presentan como innecesaria o perjudicial, encerrada en cárceles donde quedan fuera de foco los que se consideran cacharros inútiles. Deja de ser memoria social porque se muestra incapaz de sumar los fragmentos. Una memoria deshilvanada, confundida, desorientada. Le corresponde a una memoria viva trazar el camino que junta las estrellas —la luz que recibimos de ellas— para urdir una constelación con un significado. La ciencia social ha sido una asesina de memoria».

Juan Carlos Monedero. El Gobierno de las palabras. Política para tiempos de confusión. Fondo de Cultura Económica. México D.F., 2013. 

viernes, 11 de julio de 2014

La mujer inexistente

«Porque el ideal de la mujer blanca, seductora pero no puta, bien casada pero no a la sombra, que trabaja pero sin demasiado éxito para no aplastar a su hombre, delgada pero no obsesionada por la alimentación, que parece infinitamente joven pero sin dejarse desfigurar por la cirugía estética, madre realizada pero no desbordada por los pañales y por las tareas del colegio, buena ama de casa pero no sirvienta, cultivada pero menos que un hombre, esta mujer blanca feliz que nos ponen delante de los ojos, esa a la que deberíamos hacer el esfuerzo de parecernos [...], nunca me la he encontrado en ninguna parte, es posible incluso que no exista».

Virginia Despentes. Teoría King Kong. Melusina. Barcelona, 2007.
Cita enviada por Claudia Méndez Gutiérrez. Gracias.

lunes, 23 de junio de 2014

El neoespañol

«Entre políticos, periodistas, sindicalistas, empresarios y profesionales de todos los sectores estamos creando lo que Lázaro Carreter bautizó como "neoespañol": un  nuevo idioma aparentemente derivado del español, con el que, a este paso, guardará un lejano parentesco. En la mayoría de las ocasiones usar esta neolengua no es más que una incorrección, por bien que les suene a quienes la practican y, en otras, un artificio innecesario, cuando no un mero acto de mimetismo que, si está provisto de conocimiento, se convierte en necedad.

Este neoidioma está plagado de todo tipo de eventos programadados y objetos versátiles de diversa índole, dotados así de una capacidad que hasta ahora estaba reservada a los humanos. Allí, el empleo no se deteriora o se hace más inestable, simplemente se precariza; uno se posiciona, cuando debiera definirse o situarse; se publicita, para no dejarlo sólo en se anuncia; se relanza, cuando se quiere impulsar o reactivar; no se aumenta de tamaño, se sobredimensiona; ni se transmite ni se articula, se vehicula. Cuando se quiere iniciar se reinicializa; las cosas no se resuelven, se realizan o tienen lugar, se sustancian; no se aclaran, se clarifican; ni se devalúan, se desvalorizan. Donde bastaría enfocar se focaliza; a la hora de resumir, se sumariza. En los partidos, no hay distintas corrientes sino sensibilidades, por no decir disidencias; los planes no se ponen en marcha, se implementan; las ideas o goles no se plasman o meten, se materializan.

En esta neolengua no se legitima, se legitimiza, que es más largo y suena más moderno; las cosas no se mejoran, se optimizan; los coches se siniestran; no se recibe sino se recepciona; y se direcciona cuando se quiere dirigir. Las personas o las cosas no se reintegran, se reinsertan; los precios o resultados no se comparan, se bareman. Allí, nada simplemente se acaba, concluye o termina; todo ampulosamente culmina».

María Irazusta. Las 101 cagadas del español. Espasa Libros S.L.U. Barcelona, 2014.