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miércoles, 6 de abril de 2016

Libre te quiero

«Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.
Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.
Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.
Alta te quiero,
como chopo que en el cielo
se despereza.
Pero no mía.
Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera».

Agustín García Calvo. Cantada por Amancio Prada.

lunes, 29 de febrero de 2016

La burguesía

«¿El crimen de esta nueva clase? Haber recreado el destino para el que la Revolución prometía libertad, igualdad y movilidad. Colectivamente, restaurando una sociedad de castas a través de las desigualdades sociales, e individualmente, forjando un nuevo tipo humano dócil y modesto, idéntico en todas partes. A pesar de sus valores progresistas la burguesía resulta ser la clase fatal por excelencia. Mucho más que la aristocracia. La burguesía da origen a un modelo antropológico desconocido: el hombre tipificado, fabricado en serie, el nuevo sujeto colectivo que se dedica a las mismas tareas, comparte los mismos deseos y piensa de la misma manera. Para describir a las multitudes que veía multiplicarse en la Rusia de su época, Gogol (*) inventó el término maravilloso de "morralla", seres "que podríamos llamar cenicientos, porque sus ropas, su rostro, su pelo y sus ojos tienen un aspecto turbio y gris como esos días imprecisos, ni tormentosos ni soleados, en los que los contornos de las cosas se difuminan en la bruma". Esta especie domesticada en que cada individuo es la réplica de los demás, un animal de compañía que ha renunciado a todos sus impulsos y todas las pasiones en beneficio de su seguridad y de una felicidad de andar por casa».

Pascal Bruckner. La euforia perpetua. Sobre el deber se ser feliz. Ensayo Tusquets. Barcelona, 2008.
(*) El autor cita a Nikolái Gógol, Journal d'un fou [Diario de un loco]. Folio. Gallimard, prólogo de Georges Nivat, págs. 20 y 21.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Del control de la mente al control de la sociedad

«A pesar de los esfuerzos de la familia, de los compañeros, de las instituciones de adoctrinamiento social como las escuelas, la prensa y los medios electrónicos (radio, televisión), para producir pensamientos disciplinados y un comportamiento civilizado, algunos individuos continúan obteniendo conclusiones incorrectas y comportándose de manera perjudicial para la sociedad. Estas personas no son capaces de pensar racionalmente y deben padecer un defecto cerebral que les impide distinguir, tal y como nosotros lo hacemos, la manera de pensar y actuar correctamente. Si, además, sus pensamientos y su comportamiento amenazan los fundamentos de la sociedad, la simple posibilidad de tratar médicamente su locura se convierte en una necesidad social. Así, el modelo médico de anormalidad proporciona, incluso al aparato estatal más cínico, instrumentos legítimos para controlar el comportamiento de los individuos antes de que puedan conformar un grupo social peligroso. Durante las últimas décadas (*) la investigación médica y neurobiológica ha generado una amplia gama de tecnologías para el tratamiento, la represión y la manipulación del disidente o de individuos anormales».

Lewontin RC, Rose S, Kamin LJ. No está en los genes. Racismo, genética e ideología. Booket. Barcelona, 1984.

(*) Nota del transcriptor. Adviértase que la obra está publicada en el año 1984.

martes, 17 de noviembre de 2015

La modernidad líquida

«La liquidez es metafórica, por supuesto. Se justifica porque poco puede mantener su forma por mucho tiempo debido a que aún el estímulo más pequeño, un cambio en la dirección del viento, la moda o lo que fuera, puede cambiar la situación. Complementando la cuestión de liquidez con otra metáfora: el interregno. El interregno fue planteado por Titus Livius en la Roma Antigua. El primer rey legendario de Roma fue Rómulo, que reinó 37 años, que era el promedio de vida de la gente común en ese momento, lo que significa que cuando murió había muy poca gente que recordaba a Roma sin Rómulo. Consideraban la presencia de Rómulo, quien daba órdenes y establecía reglas, como un estado natural del mundo. Entonces, luego de su muerte hubo una gran confusión. La única fuente de sabiduría desapareció. Aprendieron maneras de vivir la vida, ya que no había una autoridad suprema, pero los nuevos no habían sido anunciados aún. Este es el estado de interregno. En tiempos modernos, Antonio Gramsci, el gran filósofo italiano, actualizó la idea. Ya no lo conectaba a la muerte de un rey y otro sin nombrar aún, sino que era una situación en la cual las viejas costumbres ya no funcionaban, eran poco fiables, pero la nueva situación, más efectiva, más adecuada, no se ha inventado todavía. Estamos en un estado de interregno. Un estado de interregno es líquido porque no hay continuidad. La discontinuidad es tan frecuente como la continuidad, por lo cual no se puede confiar en que lo que pasó ayer pasará mañana del mismo modo. Estamos viviendo en otra condición de incertidumbre continua, permanente. Me gusta decir que la incertidumbre es la única certeza que tenemos».

Zygmunt Bauman. http://www.perfil.com/internacional/Zygmunt-Bauman-Ser-populista-no-es-siempre-malo--20150809-0067.html. Entrevista para perfil.com del 17 de noviembre de 2015.

martes, 22 de septiembre de 2015

Humana

«Nosotros queríamos lo  mejor para nuestra hija. Eso significaba, entre otras cosas, que deseábamos que viviera en un mundo post-racial. Y así, con tan buenos e idealistas deseos, decidimos tachar "caucásica" y sustituirlo por "humana". En las oficinas del hospital --nunca supimos de quién fue la decisión-- corrigieron nuestro error y devolvieron los papeles con "caucásica" escrito otra vez encima. Yo reaccioné utilizando trucos pedagógicos extraídos de mi experiencia como profesor en temas relacionados con las ideologías raciales. Les pedí que me respondieran a la pregunta de qué poner ante un niño que fuera hijo de un padre negro y una madre negra o viceversa. "Negro", me dijeron. Entonces les pregunté si ellos creían que la criatura en cuestión se parecía más al padre negro que a la madre blanca (o al padre blanco que a la madre negra) o si es que era de una raza diferente a la de sus padres. (...) Más frustrados que aclarados, los administrativos del hospital hicieron una llamada a Sacramento, la capital del Estado de California que tiene autoridad en tales materias, y les dijeron que lo de "raza o pertenencia un grupo étino" era algo que cada persona tenía que rellenar. Si los padres porfiaban en que era "humana", "humana" tenía que ser. Es así como mi hija Hannah Rebecca se convirtió en la primera "humana" nacida en California».

Daniel A. Segal. Democracia y diferencia. UNED. Madrid, 1998.

Chonis y poligoneros

«Se trata de jóvenes parados o con empleos precarios, cuyos ínfimos salarios no les permiten sobrevivir, consumistas obsesionados por ciertas ropas de marca, sin ideología y motivo de escarnio periodístico, cuando aparecen en "realities" y en otros programas televisivos. Los medios los presentan como unos vagos, culpables de sus malas expectativas por no ser "emprendedores" ni tan "trabajadores" como los emigrantes y unos parásitos de los servicios sociales: una justificación para defendender los recortes, a pesar de que, como dice Jones, el fraude asistencial es 60 veces menor que el fiscal».

Paz Moreno Feliú. De lo lejano a lo próximo. Editorial Centro de Estudios Ramón Areces. Madrid, 2014.
El autor cita a Owen Jones en su libro Chavs, la demonización de la clase obrera. Capitán Swing Libros. Madrid, 2012.

martes, 18 de agosto de 2015

El origen

«La historia también enseña a reírse de las solemnidades del origen [...]. El origen es siempre anterior a la caída, anterior al cuerpo, anterior al mundo y al tiempo: está del lado de los dioses y, al relatarlo, se entona siempre una teogonía. Pero el principio histórico es bajo. No en el sentido de modesto o de discreto como el paso de las palomas, sino de irrisorio, irónico, apropiado para desbaratar cualquier engreimiento».

Michel Foucault. Nietzsche, la genealogía, la historia. Pretextos. Valencia, 2008.

lunes, 1 de junio de 2015

Tanto tienes, tanto vales

«Mi primo, que tiene un bar, desde siempre me ha dicho, y me consta que todo lo dice de muy buena fe:
tanto tienes, tanto vales, no se puede remediar. Si eres de los que no tienen, a galeras a remar
».

El último de la fila. Astronomía razonable (Como un burro amarrado a la puerta del baile), 2010. Cantada por Manolo García (El último de la Fila).