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miércoles, 14 de octubre de 2009

El miedo

«En Amalfi, al terminar la zona costanera, hay un malecón que entra en el mar y la noche. Se oye ladrar a un perro más allá de la última farola».

Julio Cortázar. Historias de Cronopios y de famas. Manual de Instrucciones. Instrucciones-ejemplos sobre la forma de tener miedo. Punto de Lectura, S.L. Madrid, 2007.

jueves, 8 de octubre de 2009

La fidelidad

«Frente a ella, apacentando su hambre reposada, estaba el viejo Jacob, un hombre que la quería tanto y desde hacía tanto tiempo, que ya no podía concebir ningún sufrimiento que no tuviera origen en su mujer».

Gabriel García Márquez. La increible y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada. Siete cuentos. El mar del tiempo perdido (1961). Editorial Bruguera. Barcelona, 1985.

lunes, 24 de agosto de 2009

Los cuentos

«He pensado lo siguiente: para que el suceso más trivial se convierta en aventura, es necesario y suficiente contarlo. Esto es lo que engaña a la gente; el hombre es siempre un narrador de historias; vive rodeado de sus historias y de las ajenas, ve a través de ellas todo lo que sucede, y trata de vivir su vida como si la contara».

Jean-Paul Sartre. La náusea. Editoral Losada. Oviedo, 2003.

sábado, 1 de agosto de 2009

La persona

«...para ser una persona, primero es necesario haber sido tratado como tal, habiendo recibido un nombre propio, habiendo sido introducido en una red lingüística, habiendo sido dotado de derechos antes de poder asumir obligaciones o deberes. No es forzosamente la muerte lo que destruye a la persona, sino también el abandono si nada viene a sustituir la falta de los padres, la ausencia de lenguaje y de todo amor. El ser que yo soy, capaz de reconocerse a sí mismo y de responder de sus actos ante otro, idem et ipse, antes lo he recibido de otro, por el amor y el lenguaje. Proponer semejamte definición operatoria de la persona a partir de la relación dialógica es insistir sobre unas características que me parecen decisivas, siendo el habla la condición y el medio vital de la reciprocidad entre los hombres».

Jacqueline Lagrée. El médico, el enfermo y el filósofo. La esfera de los libros. Madrid, 2005.

lunes, 8 de junio de 2009

El minimalismo

Me gustaría habitar el minimalismo. Ser simple para no sucumbir. Refugiarme en mí mismo. Tener el íntimo convencimiento de que no existe nadie con mis mismas ideas, ni tan siquiera parecidas. Entonces me replegaría en el silencio, en el no molestar, en el no intervenir, en el no sobresalir, en el no perturbar. Intentaría no persuadir, ni colonizar, ni oprimir. Me refugiaría en la certeza de no encontrar nadie afín, en el individualismo sereno. Renunciaría a la queja, inútil por definición. En fin, haría apología de la pequeñez. Y si alguien se varase en mis bajíos, le recogería y le daría la bienvenida despacito, casi sin moverme. Le acogería cayado y esperaría tranquilo a la amistad, o tal vez al amor.

Liberalia. Cuando llega la noche. Liberalia.

jueves, 28 de mayo de 2009

El viento de la tarde

Al atardecer un viento seco barrió mi ciudad.
No acabó de llover,
no llovió ni para llorar.
Deseé la lluvia como si nunca antes hubiera llorado,
pero mi deseo no se cumplió.
Ya es de noche y un viento seco sigue barriendo mi corazón.

Liberalia. Cuando llega la noche. Liberalia.

El fin de la tiranía de la materia

«Pero la era de los entes-máquinas pasó rápidamente. En su incesante experimentación, habían aprendido a almacenar el conocimiento en la estructura del propio espacio, y a conservar sus pensamientos para la etermidad en heladas celosías de luz. Podían convertirse en criaturas de radiación, libres al fin de la tiranía de la materia».

Arthur C. Clarke. 2001 Una Odisea Espacial. Barcelona. Plaza & Janes, 1983.

miércoles, 6 de mayo de 2009

El olvido

«Dulce vino de olvido en tu vaso tenías,
y yo vi claro que por más que te hablara no me oirías».

Chicho Sánchez Ferlosio. Cantado por Amancio Prada en su álbum Dulce vino de olvido. Fonomusic, 1987.